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Artículo publicado en El Diario de Valladolid El Mundo el domingo 25 de enero de 2009 en su sección de cultura. Su página web es http://www.musicosylesiones.com/
 

     Tomás Martín, percusionista de la Orquesta Sinfónica de Castilla y León, da clases en el Conservatorio Superior de Salamanca y acaba de ser nombrado doctor por su trabajo sobre lesiones músculo esqueléticas en los músicos. Ahora está impartiendo un curso en el Conservatorio de Valladolid y para él son familiares términos como codo de tenista, de golfista o lesiones del pulgar del clarinetista y del oboísta.
Martín se sintió atraído por el tema al sufrir él mismo los límites del sistema sanitario ante las lesiones de los músicos: “tuve una en los brazos que me obligó a no tocar en un año, que me curó un osteópata, y a partir de eso me diplomé en Osteopatía Articular y Masaje Terapéutico, y trabajo frecuentemente con músicos, tratando lesiones músculo esqueléticas”.
De ahí a realizar su tesis doctoral sobre el tema había un paso, que comenzó a dar en 2001: “en el Conservatorio de Salamanca muchos de los alumnos veían que había una carencia en cuanto a la ergonomía y la prevención de lesiones, pues no existe una asignatura como tal, aunque parezca mentira, y decidí hacer una investigación en el Conservatorio con dos grupos de estudiantes: unos recibieron una asignatura de hábitos corporales y ejercicios encaminados a la prevención de lesiones y otros no realizaron ninguna actividad específica”. “Los investigué durante un año-prosigue el osteopata- y en el primero de los grupos, de los noventa que lo formaban, setenta y siete tenían molestias, y descendieron a diecisiete, mientras que en el otro grupo, de cincuenta y nueve, cuarenta y cuatro tenían problemas y al término de la investigación subieron a cuarenta y seis”.
La tesis de Tomás Martín tiene una segunda parte dedicada a las lesiones de codo de tenista: “empleé músicos de Castilla y León, treinta y cinco estudiantes, veintisiete músicos de la Sinfónica de Castilla y León y trece profesores de Conservatorios, en los que se daba una particularidad, y es que la media tardaba un año y medio desde que se lesionaban hasta que acudían a mi consulta, tras probar con los tratamientos de medicina tradicional, mientras que la duración de mis tratamientos es de un mes, con una media de cuatro sesiones, con una terapia parecida a la de la medicina deportiva”. “Mi tesis es pionera en España y en el apartado de la epicondilitis no hay ningún estudio que haya reunido a más de setenta músicos para realizarlo
Las conclusiones de Martín son claras: “es preciso que los músicos aprendan que su cuerpo es su primer instrumento y adopten hábitos saludables, como realizar calentamiento previo muscular, realizar pausas en el estudio, y después realizar ejercicios de estiramientos”. Y para mejorar la salud de los músicos él ve imprescindible, “que fueran considerados en este tema por las administraciones como deportistas, que se ponga una asignatura obligatoria en los estudios Superiores y una optativa en los de Grado Medio, y que las orquestas cuenten con un profesional que trabaje con ellos, sobre todo en los aspectos preventivos, pues jugamos todas las semanas un duro partido como los deportistas”.

A.A.