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Lionel Bringuier habla para el Diario
de Valladolid El Mundo a mitad de la Temporada de la OSCyL
Lionel
Bringuier visto por sus músicos de la Orquesta Sinfónica de Castilla
y León. (Artículo publicado en el Diario
de Valladolid El Mundo el jueves 15 de octubre)
Bringuier nombrado titular de la OSCyL
para las tres próximas temporadas. Alejandro Posada y Vasily Petrenko
serán los Directores Principales Invitados. Extracto Rueda de prensa. |
Publicado en el Diario de
Valladolid El Mundo el viernes 8 de enero de 2010.
Lionel Bringuier
se haya a mitad de su primera temporada al frente de la Orquesta
Sinfónica de Castilla y León, y dirige hoy y mañana en el Auditorio
vallisoletano un fabuloso programa, que cuenta con la presencia del
pianista Jean-Yves Thibaudet y obras como Métaboles y Poema del
éxtasis.
Pregunta.- ¿Qué valoración hace del tiempo que
lleva como titular de la OSCyL?
Respuesta.- Estoy muy contento con el trabajo que hacemos, con el
ambiente en general, con la sonoridad de la orquesta. Son músicos
con los que puedo trabajar sobre los detalles, pues se entregan
totalmente. Es una impresión que tengo y que creo que el público así
lo percibe, lo que es un gran honor para mí y hace que me sienta
realmente ligado a Valladolid, que formo parte de Castilla y León.
Estoy impresionado por la acogida del público y me alegra el ver que
no me aplaude a mí sólo, sino a toda la orquesta.
Incluso para integrarme estudio español, aunque desgraciadamente es
difícil hablarlo, pero lo entiendo, y me gusta muchísimo la alegría
de vivir de los españoles.
P.- Qué cree que se debe cambiar en la OSCyL?
R.- Nada, por el momento, pues es un periodo muy positivo, y estoy
contento pensando en lo que puedo hacer en los próximos años.
Tengo las más altas ambiciones para la orquesta y mi prioridad es
hacer la más hermosa música posible. Cada vez que la dirijo noto su
calidad en aumento, tanto en el plano humano como en el musical. E
igual me pasa con el equipo administrativo.
P.- ¿Cómo es el día a día con la orquesta?
R.- Se trabaja mucho, invierto mucho tiempo con la administración,
con los músicos, para continuar haciendo los mejores conciertos
posibles. Tenemos la suerte de tener una sala estupenda, y poder
ensayar allí. Tener nuestro Auditorio, hace que me sienta aún más en
casa, en toda la región, como en León, Salamanca o Valladolid.
P.- Ha notado un cambio al pasar de ser una
joven promesa a un director del que se espera siempre lo máximo?
R.- No me he considerado nunca como un “niño prodigio”, siento una
enorme pasión por la música, y estoy muy contento de poder vivir día
a día esta pasión y compartirla con el mayor número posible de
personas.
He crecido en una familia numerosa, de dos hermanos y dos hermanas,
y siempre hemos tenido la idea de compartir las cosas. Tengo la
impresión de encontrar a una familia aquí, y estoy orgulloso de
formar parte de ella, y esto no es cuestión de ser gran director o
pequeño, sino de vivir la música.
P.- Háblenos de la importancia del programa de
esta semana.
R.- Con la administración de la orquesta busco que a la vez sea
abierto a todo el mundo e incluya obras un poco menos tocadas, que
el público pueda siempre descubrir algo, porque estamos en una
orquesta del siglo XXI, no hay que olvidarlo. Por ejemplo el
“Concierto para piano” de Kachaturian hace año y medio no lo
conocía, pero estaba invitado a dirigirlo y Jean-Yves Thibaudet,
como ahora, era el solista, y al tocar él me decidí sin dudarlo, y
descubrí una obra absolutamente magnífica, extremadamente virtuosa,
con muchos temas populares y muy fácil de aceptar por el público,
que le va muy bien a Thibaudet, que toca de una forma excepcional, y
que es uno de los solistas que más me gustan y admiro.
P.- ¿Qué nos dice de Métaboles de Dutilleux y
del Poema del éxtasis de Scriabin?
R.- Muchos especialistas coinciden que el Poema del éxtasis es una
de las obras mayores del siglo XX, para la que se requiere una
platilla enorme, de 107 músicos, que ocupan todo el escenario. Es
absolutamente fabulosa, de tal dificultad que la première en Rusia
fue anulada por su complejidad. La apoteosis final, pienso que todo
el mundo la va a sentir, pues la orquesta se une para hacerlo.
Métaboles está escrita con motivo del aniversario de la orquesta de
Cleveland, y es un concierto para orquesta que recurre al
virtuosismo de los músicos en cada una de sus secciones, con un
quinto movimiento absolutamente explosivo. Hay muchas atmósferas
diferentes, ideales para mostrar la calidad técnica de la orquesta,
con una alternancia entre la ensoñación, la grandeza, la locura.
Aunque no me gusta comentar las obras, pues pienso que la música
habla por sí misma, y para mí no hay necesidad de explicaciones
extras, prefiero que el público la descubra escuchando.
P.- ¿En qué manera cree que puede influirle la
marcha de Enrique Rojas?
R.- Hoy, yo trabajo como antes, sobre las cosas que hay que hacer
con él. Nosotros trabajamos muy bien así, es lo que puedo decir, que
lo hacemos como un equipo. Enrique y yo nos hemos encontrado en
Londres hace 4 años y tenemos una relación muy estrecha.
P.- ¿Cuáles son sus planes futuros?
R.- Continuo como director asociado de la Orquesta de Los Angeles,
de la de Bretaña, y como director musical en la OSCyL, que es donde
paso más tiempo y gasto más energía. Y colaboro con orquestas con
las que me gusta trabajar, como las de Cleveland, New York, Los
Ángeles, Filadelfia, Londres, Radio France o la Filarmónica de
Munich.
P.- ¿De los conciertos que le quedan con la
Sinfónica cuál le apetece más dirigir?
R.- Los tres, pues los he concebido con alegría, con la música que
me gusta, forzosamente música francesa, rusa, española… Con la que
he crecido y hacia la que tengo una afección particular.
P.- ¿En qué ocupa su tiempo libre en
Valladolid?
R.- Me gusta pasear sin rumbo por la calle, pasar el tiempo con la
gente que ya conozco. He nacido en el sur de Francia y me gusta
hablar, comunicarme. También me atrae leer, la pintura, voy a la
piscina y a correr.
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Una expectativa con mayúsculas es lo que bien pudiera identificar al
concierto de apertura de la temporada de la Orquesta Sinfónica de
Castilla y León, hoy y mañana, 20h, en el Auditorio de Valladolid, ya
que supone la primera actuación como director titular de la OSCyL de
Lionel Bringuier.
Algo que se vislumbra en las declaraciones de los músicos, empezando por
la concertino Wioletta Zabek “estamos encantados e ilusionados
con el nuevo director y la programación es muy buena, empezando por este
concierto inaugural, en el que tiene mucha importancia la música del
siglo XX, con la ‘Rapsodia española’ de Ravel y el ‘Concierto para
violonchelo Nº1’ de Shostakovich- en el que el solista será Jian Wang-,
así como ‘Los cuadros de una exposición’ de Mussorgski, exponente de la
música de finales del siglo XIX, orquestada por Ravel, lo que evidencia
el protagonismo que la música francesa tiene en este programa, que nos
dará a conocer la gran capacidad de Bringuier”.
Sin salir de la sección de cuerdas el chelista Aldo Mata no
olvida que “llevamos dos temporadas teniéndole como director
invitado, por lo que nos resulta asaz familiar su manera de trabajar, en
la que se observa la evolución favorable en cada pieza que ejecutamos; y
reconociendo su juventud sólo podemos tener unas expectativas que se
resumen en dos magníficos conciertos, pues tengo confianza en que esto
sucederá, y lo veremos muy pronto…”.
A Mata le satisface tener un director que es violonchelista y
coincide con Zabek al valorar “la combinación franco-rusa de
las obras del concierto, con la parte francesa”.
Desde las maderas, el solista de clarinete bajo, Vicente Julio
Perpiñá transmite sus sensaciones iniciales: “a partir de esta
temporada Bringuier pasa a ser nuestro nuevo director titular, y eso
hace inevitable, que entre los músicos se hable bastante del tema”.
“A mí personalmente, en estos primeros ensayos me parece un músico
con un talento extraordinario, y si tuviese que destacar alguna de sus
principales virtudes, sin duda, señalaría la elegancia con la batuta y
el sentido del ritmo”.
De entre los metales el trompeta solista Roberto Bodí y el trompa
Carlos Balaguer tienen también opiniones bastante coincidentes.
El primero considera que “Bringuier ha traído un soplo de aire
fresco, importante para la continuidad de la orquesta, pues estamos
hablando de un director que trabaja con orquestas de primera fila, de
las cuales él aprende mucho y eso beneficia a todos, algo que se puede
ver en los pequeños detalles, y en que es una persona con mucha energía,
que conoce muy bien a la orquesta y que tiene muchas ganas de trabajar”.
Bodí se fija en las obras que él considera más significativas
para la trompeta “claramente Cuadros de una Exposición se caracteriza
porque es el trompeta quien inicia la obra y eso siempre implica mucha
responsabilidad; Samuel Goldenberg und Schmuyle de los Cuadros es una de
las partes más difíciles del repertorio de la trompeta, ya que exige un
gran esfuerzo y gran control de la respiración, y la Rapsodia Española
es una obra con pasajes técnicos difíciles, que requieren mucha
concentración, algo muy típico en el empleo de las trompetas en Ravel”.
Carlos Balaguer se suma a lo que parece la opinión generalizada “las
expectativas de la Orquesta con el nuevo director son muy altas, ya que
siendo muy joven posee un gran talento, y espero que sepamos madurar
todos juntos y crecer como orquesta”. Para empezar para el trompista
los ensayos han resultado, “dinámicos, consiguiendo desde el primer
momento captar nuestro interés y concentración, pues dirige con gestos
precisos, claros, y su juventud se manifiesta en su fuerza y en los
tempos”.”Espero que consigamos alcanzar mayores cotas musicales, que se
implique para que la orquesta siga evolucionando y que sepa sacar el
máximo rendimiento del grupo”.
Balaguer se inclina también a valora el concierto desde la
perspectiva de su instrumento:“los solos de trompa del 1º tiempo del
Concierto de Shostakovich son muy arriesgados por su dinámica”, en la
Rapsodia Española tenemos pasajes rapidísimos y juegan mucho con los
sonidos tapados y con sordina, y en la obra de Mussorgski destacan los
pasajes ligeros y muy precisos, y la sección de metales con sus
corales”.
Opiniones que unidas proyectan un retrato de Lionel Bringuier, quien ha
venido con escaso tiempo para ser su primera cita como titular de la
Sinfónica, con sólo dos días de ensayos y sin conceder entrevistas,
perdiéndose así un contacto previo con su público. La suerte está
echada, y a Bringuier talento no le falta.
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Extractos de la Rueda de Prensa celebrada por
Lionel Bringuier
y Alejandro Posada
el día 18 de mayo de 2009 y de la
entrevista concedida al Diario de
Valladolid-El Mundo del 21 de mayo de 2009.
La temporada 2009/10 de
la Orquesta Sinfónica de Castilla y León en el Centro
Cultural Miguel Delibes se extenderá desde los próximos
jueves 15 y viernes 16 de octubre de 2009 hasta los días 17
y 18 de junio de 2010. Constará al igual que esta temporada
de 17 programas.
Al objeto de proceder a la venta de abonos se ha previsto el
siguiente calendario.
RESERVA DE LOCALIDAD
Si desea renovar su abono en la misma localidad que ha
tenido durante la actual temporada, lo podrá hacer los
siguientes días:
Jueves 11, viernes 12, sábado 13, lunes 15, martes 16 y
miércoles 17 de junio de 2009, en la taquilla del Centro
Cultural Miguel Delibes o en el teléfono 902 488 488.
CAMBIO DE LOCALIDAD
Si desea cambiar de localidad, no debe renovar su abono en
la fechas de reserva, sino acudir directamente los días de
cambio de localidad que serán: Viernes 19, sábado 20 y lunes
22 de junio de 2009, en la taquilla del Centro Cultural
Miguel Delibes, exclusivamente.
NUEVOS ABONOS
A partir del miércoles 24 de junio de 2009, en la taquilla
del Centro Cultural Miguel Delibes o en el teléfono 902 488
488.
HORARIO DE TAQUILLA
De lunes a sábado de 10.00 a 14.00 y de 17.00 a 20.00 hs.
El horario del servicio telefónico de entradas.com es de
10.00 a 20.00 h.
Asimismo queremos
recordarles que en el programa de abono n° 17 de la actual
temporada, el Réquiem de Verdi, hay un cambio de fecha para
los abonados del primer turno, que tendrán su concierto el
sábado 27 de junio.
El segundo turno queda como estaba previsto desde el
principio, el viernes 26 de junio.
Atentamente
Fundación Siglo para las Artes de Castilla y León
María de Molina, 3, 1° - 47001 Valladolid
Tel: 983 213 886 - Fax 983 213 887
fundacion.sigloClcyLes.
www.fundacionsiglo.es
Información recogida
de la carta facilitada en el último concierto de la OSCyL
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PROGRAMACIÓN DE LA TEMPORADA 2009-2010 DE LA ORQUESTA SINFÓNICA DE CASTILLA Y
LEÓN
El director titular Lionel
Bringuier dirigirá siete conciertos, y los dos principales directores invitados,
Alejandro Posada y Vasily Petrenko, tres conciertos cada uno de ellos.
Días 15 y 16 de octubre
Director: Lionel Bringuier.
Violonchelo: Jian Wang.
Obras: Rapsodia española de Ravel, el
Concierto para violonchelo Nº1 de Shostakovich y Cuadros de una exposición de Mussorgski.
Días
22 y 23 de octubre
Director: Lionel Bringuier.
Obras: Concierto para violín Op.47 de Sibelius, Sinfonía Nº3 de Roussel y
La
valse de Ravel.
Días 5 y 6 de noviembre
Director: Pietari Inkinen.
Violín: Frank-Peter Zimmermann
Obras: Concierto para violín Nº2 de Martinú y Sinfonía Nº5 de
Shostakovich.
Días
3 y 4 de diciembre
Director: Lionel Bringuier.
Piano: Cedric Tiberghien.
Obras: Obertura El Corsario de Berlioz, el Concierto para piano Nº2 de Chopin y la
Sinfonía Nº6 de Shostakovich.
Días
8 y 9 de enero
Director: Lionel Bringuier.
Piano: Jean-Ives Thibaudet.
Obras: obertura de Ruslan y Lyudmila de Glinka, el Concierto para piano de Kachaturian,
Métaboles de Dutilleux y Poema del éxtasis de Scriabin.
Días 28 y 29 de enero
Director: John Neschling.
Obras: Encantamiento de Guarnieri, Chorus Nº6 de Villa-Lobos y la Sinfonía Nº4
de Tchaikovski
Días 10 y 11 de febrero
Director: Vasily Petrenko.
Obra: Sinfonía Nº9 de Mahler.
Días 18 y 19 de febrero
Director: Alejandro Posada.
Violín: Chloë Hanslip
Obras: Viaje imaginario de Rueda, el Concierto para violín Op. 53 de Dvorak,
Los
Preludios de Liszt, y In the South (Alassio)obertura, Op.50 de Elgar.
Días
25 y 26 de febrero
Director. Alejandro Posada.
Obras: Fontane di Roma y Feste romane de Respighi, Fantasía sobre la ópera Polliuto de Donizetti y
Simpatici ricordi della Traviata de Pasculli.
Días 3 y 4 de marzo
Director: Vasily Petrenko.
Piano: Alexio Bax.
Obras: Capricho italiano de Tchaikovski, el Concierto para piano. Op.16
de Grieg,
y las Variaciones Enigma de Elgar.
Días 10 y 11 de marzo
Director: Vasily Petrenko.
Obras: Sinfonía Nº40 de Mozart y Sinfonía Nº14 de Shostakovich.
Días 8 y 9 de abril
Director: Marc Minkowski.
Obras: El aprendiz de brujo de Dukas, Scheherazade y una obra por
determinar.
Días
15 y 16 de abril
Director: Lionel Bringuier.
Piano: Eldar Nebolsin.
Obras: Helix de Salonen, el Concierto para piano Nº2 de Prokofiev, y la
Sinfonía Nº7 de Dvorak.
Días 6 y 7 de mayo
Director: Alejandro Posada.
Mezzo: Angelika Kirchschlager.
Obras: obertura de Euryante de Weber, Metamorfosis sinfónica de Hindemith, y
lieder de Schubert.
Días 20 y 22 de mayo
Director: Jean-Cristophe Spinosi.
Voces solistas: Rosina, adeterminar, Christian Senn, Fígaro, Conde Almaviva,
Antonino Siragusa, Bruno Pratico, Bartolo, Lorenzo Regazzo, Basilio y Coro del
Palau de la Música.
Obra: El Barbero de Sevilla, en versión concierto.
Días
10 y 11 de junio
Director: Lionel Bringuier.
Obras: La Alborada del gracioso y Daphnis y Chloé de Ravel, el Concierto para
dos pianos de Poulenc y La tragedia de Salomé de Schmitt.
Días 17 y
18 de junio
Director: Lionel Bringuier.
Violín: Renaud Capuçón.
Violonchelo: Gautier Capuçón.
Piano: Nicolas Angelich.
Obras: Concierto para piano, violín y violonchelo de Beethoven y la Sinfonía Nº1 de Mahler.
Lionel Bringuier:
“cuando vine por primera vez a Valladolid me quedé muy impresionado con
el nivel de la orquesta, así que estoy feliz de llegar aquí y seguir con
ese trabajo, y espero que esto continúe conmigo, pues quiero seguir
profundizando en el repertorio y sentirnos cómodos con cualquier obra
que toquemos, incluidas las del siglo XXI, a las que hay que abrir las
puertas y conseguir que el público se sienta bien con ellas”
“lo
que más me impactó fue ver cómo reaccionaban los músicos de rápido, con
mucho entusiasmo, lo que hizo que disfrutara en los ensayos con ellos”,
y se define como “un director de hablar y escuchar, de compartir ideas y
no dar ordenes, pues Boulez decía que un director que empieza se le nota
porque está muy pendiente de pasar las hojas de la partitura, y no es mi
caso, pues a mí lo que me interesa es escucharlos y saber lo que
piensan”
“dirijo siete conciertos, al año que viene diez, y espero que al
siguiente más, haremos bastante Ravel, un compositor que se inspira en la música
española y es uno de los grandes orquestadores, y habrá algunos estrenos, que
son importantes para el publico”. Ante la falta de música española avisa: “en
futuras temporadas tendremos que hacerla y estrenar alguna obras de este país”.
“la base es crecer en una relación de larga duración, como ocurrió con
la Orquesta de Los Ángeles, y tengo ganas de desarrollar esa labor aquí,
pues esta orquesta tiene una manera de tocar muy compenetrada, por lo
que buscaré trabajar con ellos el sonido y el legato, con un repertorio
más extenso, y después de un tiempo será importante valorar los
progresos que hemos hecho” |
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Alejandro Posada
“voy
a estar unas semanas al año, la próxima temporada tengo tres conciertos
en Valladolid, más los de Salamanca, y una serie de compromisos con la
Sinfónica, como el de Festival de Soria, lo que hará que esté entre diez
y quince semanas en Castilla y León, y voy a ser un director invitado
constantemente pendiente de lo que está país
“la orquesta toca cada vez mejor y es ambiciosa, y hoy en día la molesta
si se les plantea un repertorio que no les proponga retos”, subrayando
por encima de todo “el haber ampliado el repertorio y la orquesta, sin
necesidad de que fuera algo traumático”
“fueron muchas más las cosas buenas y el recuerdo es agradable, aunque
si uno mira para atrás ve problemas tan triviales como no tener un
parking próximo”. “Cuando llegue en diciembre de 2000 fue una
experiencia muy bonita, sabía a lo que venía y se habían superado los
problemas pasados, pues siempre ha sido una buena orquesta, aunque no
contaba con un Auditorio lo que no permitía hablar de futuro”. También
recuerda el episodio de cuando se desprendió parte del techo del Lope de
Vega y no se pudo grabar un DVD con Juan Diego Flórez, “nos persiguió
la Ley de Murphy”, aunque él cree que “aún se podrá hacer”. |
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Entrevista a Lionel Bringuier
Pregunta.- Usted empezó a estudiar música muy pronto, ¿de qué manera ha
condicionado eso su niñez y su primera juventud?
Respuesta.- Desde que tenía un año mi familia me llevaba a los
conciertos en Niza y Mónaco, a los cinco años comencé estudiar el piano
y el violonchelo, y esa pasión no me ha abandonado jamás. Tenía un
sistema de estudios fabuloso, las mañanas se dedicaban a asignaturas
como matemáticas o lengua, y por la tarde los estudios de música, así
que todos los compañeros estábamos juntos todo el día hasta finalizar el
bachillerato.
P.- ¿Qué le hizo decantarse por la dirección?
R.- Nunca hubo una ruptura, empecé como violonchelista y las cosas
fueron viniendo dadas. A los catorce años dirigí por primera vez a una
orquesta profesional, y luego durante mis estudios superiores dirigía
cada semana. Como violonchelista tocaba dentro de la orquesta y cuando
comencé a dirigir me di cuenta que era un músico más que compartía mi
afición con los otros, así que compaginé ambas cosas. También tocaba con
mi hermano Nicolas, que es pianista, y le he dirigido, así que según fui
teniendo más trabajo como director fui dejando de tocar el violonchelo,
pero siempre de una manera paulatina, no brusca.
P.- ¿Cómo fueron las negociaciones para llegar a
ser el director titular de la OSCyL?
R.- En julio de 2007 Enrique Rojas fue a verme en un concierto que
dirigía en la BBC, me informaron sobre la orquesta, comprobé que tenían
una magnífica programación y una excelente sala de conciertos, y luego
acudí a verla con la Orquesta del Conservatorio de París en diciembre de
2007. Tenía unas ganas enormes de volver en marzo de 2008 para dirigir a
la Orquesta Sinfónica de Castilla y León. Y al escucharla me enamoré de
ella, y dije “guau” qué nivel tienen sus músicos. Comprobé que había
química entre nosotros y cuando volví por segunda vez se produjo el
mismo flechazo. En diciembre de 2008 fue cuando ya empezamos a hablar
sobre la programación de mi primera temporada, la de 2009-2010.
P.- ¿Cuáles son sus proyectos de futuro con la
orquesta?
R.- Aunque sea la primera de la que soy director titular llevo cuatro
años trabajando dentro del organigrama de orquestas como el Ensemble
Orquestal de París, la Orquesta de Bretaña y la Filarmónica de los
Ángeles y conozco ese mundo. Tengo muchos proyectos diferentes, sobre
todo relativos a la ópera, de los que prefiero no hablar hasta que no
estén concretados. La orquesta representa a Castilla y León y mi papel
está en hacerla próxima al público, que por hoy es muy entusiasta; así
que no hay que perderlo y al tiempo hay que conseguir interesar al
espectador joven, y eso debe empezar desde la educación infantil. La
música clásica no es elitista, es algo que pude escuchar todo el mundo,
es para todos. Cuando era pequeño me fascinaba la orquesta, me subía a
la parte más alta de la sala de conciertos para ver el conjunto y los
pequeños detalles, como el golpeo de un triángulo, y ese colorido, la
magia que genera es un momento único. Algo que sólo se puede vivir en
directo y no con las grabaciones. A mi me encantan compositores como
Brahms, Beethoven, Tchaikovski y Mozart, y la música contemporánea en
general, y cuando esté aquí quiero abordar tanto a unos como a otros.
Con respecto a la programación del primer curso se me ha dicho que había
mucha música francesa, pero también están Mahler o Shostakovich, y en
próximos años habrá música de todo el mundo, incluidos ingleses como
Britten.
P.- ¿Cuáles son sus aficiones al margen de la
música?, ¿de dónde saca tiempo libre?
R.- No deseo tener un calendario muy cargado, Valladolid, Los Ángeles,
Bretaña, y si a esto añado otros compromisos, como los de la Filarmónica
de Nueva York o la Sinfónica de la BBC, eso supone unas treinta y cinco
semanas, así que me queda bastante tiempo para estudiar y descansar,
aunque es cierto que ni en vacaciones dejo la música, pues cuando viajo
aprovecho para escuchar jazz. Me encanta el cine, leer y la pintura, en
particular Kandinski, que tiene una relación muy fuerte con la música.
Me gusta estudiar idiomas, como hice con el inglés, y ahora estoy
haciendo con el español, del que ya entiendo algo. En lo deportivo me
gusta la Formula 1, el fútbol y el tenis, deportes en los que en España
hay un gran nivel. Me encanta correr, y en Valladolid lo hago en el
Campo Grande.
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